Martes Santo. 21:28 horas. Reencuentro en la distancia
No sé si hay que escribir algo cuando se inserta la imagen, pero el momento lo requiere. Ha sido una Semana Santa atípica, en cuanto a ánima y sensaciones. Hace unos años que mi devoción por María Santísima de Gracia es inmensa y que recurro a Ella para contarle mis miedos y pedirle por los míos. El año pasado me quedé a las puertas, literalmente, para verla. No hizo su estación de penitencia, pues así el cielo lo quiso y yo me quedé allí plantada, esperando a que escampase…
Este año, como quien espera a los reyes magos, esperaba su salida desde el trabajo y a muchos kilómetros de distancia. Pero no sería más tarde, hasta esa entrada a mi querida Tribuna de las Pobres cuando se produjese ese momento en el que conectas con Ella, ese momento en el que sabes que tú tendrías que estar ahí para mirarla cara a cara. Tanto me sumergí en mi momento, aunque sea mirándole a los ojos a través de la pantalla de mi móvil, que hasta que no pasó del todo la tribuna, no fui capaz de capturar lo que ocurría.
Texto: Sandra Miras
Fotografía: 101TV – Guion